Pasar al contenido principal

Sangre Obrera en San Gregorio

salitrera
Archivos
Lanzamiento
19 Abr 2022
18:00 - 19:30
José Manuel Balmaceda 2786, Antofagasta, Chile.
Los sucesos de “San Gregorio” tuvieron lugar hace un siglo. Sin embargo, al recorrer los restos de la ex oficina, que fue rebautizada como “Renacimiento”, aún es posible hallar testimonios del trágico episodio, que costó la vida a tantos obreros. El autor del libro, profesor Jaime Nelson Alvarado García, desciende de uno de los testigos de tales episodios, que este martes 19 de abril a las 18:00 horas, contará en el Museo de Antofagasta.

La oficina “San Gregorio” estaba enclavada en el extremo sur del Cantón de “Aguas Blancas”, a unos 125 kilómetros al SE de Antofagasta. En ese mismo distrito operaban –entre otras- las oficinas “Pampa Rica”, “Yugoslavia”, “María Teresa”, “Petronila”, “Eugenia”, “Valparaíso”, “Bonasort”, “Santiago”, “Cota”, “Pepita”, “Avanzada” y la lejana “Rosario”. Este verdadero enjambre de salitreros acudía al poblado de “Yungay”, donde disponía de tiendas, hoteles, garitos y muchas casas de diversión. “San Gregorio” después de la tragedia acaecida en febrero de 1921, cambió su nombre por el de “Renacimiento” y fue definitivamente destruida por un incendio, la noche del 18 de septiembre de 1939. Hoy solo quedan ruinas.

 

Las víctimas

 

La crisis del salitre devino en el cierre de las oficinas, que debieron apagar sus fuegos, acarreando con ello le cesantía de miles de obreros. La abusiva legislación de la época, no consideraba el pago de finiquitos a los salitreros, quienes quedaban en la mayor de las indefensiones. Los enviaban al puerto, donde deambulaban hambrientos y andrajosos, con sus mujeres y sus hijos. Acudían entonces a las ollas comunes, esperando que el gobierno los enviara por vía marítima a sus lugares de origen, lo que tardaba meses. Los pampinos de “San Gregorio” exigieron el pago de un finiquito, lo que -en principio- fue aceptado por la Administración de la oficina. Pero las reglas del juego cambiaron, abundaron los desencuentros y la violencia se desencadenó en una tragedia cuyo número de muertos nunca se pudo precisar... Pero hay versiones que sostienen que fueron más de doscientos los salitreros baleados por tropas del Regimiento “Esmeralda”.

 

 

Las razones

 

El autor del libro, Jaime Alvarado, quien presentará “Sangre obrera en San Gregorio” este martes 19 de abril, a las 18:00 horas en el Museo de Antofagasta, conoció el relato oral de su abuelo, quien participó como palanquero, en el convoy que tuvo la dolorosa tarea de traer los cadáveres de los pampinos baleados por los militares. En el mismo tren llegaron los heridos que lograron sobrevivir a la revancha de la soldadesca y los prisioneros tomados por los militares y que fueron encarcelados y sometidos a proceso. Uniendo el relato con un paciente trabajo de recopilación de informaciones, datos, recortes e imágenes de diarios de la época, más el valioso aporte de otros colaboradores, dio forma a este ejemplar, que pone a consideración del lector los hechos acaecidos, vistos desde diversas miradas por la prensa de la época.

 

Si el relato de pronto es conmovedor, el manejo de la información, el “acomodo” a los fines empresariales no pasa inadvertido. Tampoco se eluden los abusos y expone claramente la posición de la élite social ante los obreros que clamaban mejores tratos, remuneraciones justas y condiciones más seguras. A todas estas peticiones, la respuesta fue siempre la misma: las balas del Ejército de Chile.